Empezando
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, invisibilidad es la cualidad de invisible, donde invisible se entiende por aquello que, o no puede ser visto o rehúye ser visto.
Existen dos modos de invisibilidad en griego: por un lado invisible es lo que está oculto, por otro lo invisible es lo que no se puede ver. El mundo invisible no es un espejo del visible, son dos mundos distintos. El invisible se manifiesta en el visible a través de pareimi o epifaneias. La epifaneias es el acceso a lo invisible a través de sus manifestaciones, es un momento en el tiempo. La pareimi es una manifestación aquí, en el momento.
Los griegos pensaban que el cuerpo era invisible para nosotros, por ser el cuerpo invisible Narciso puede enamorarse de sí mismo contemplándose en el agua. Como el cuerpo es invisible sólo podemos conocerlo a través de otra cosa. La relación entre la invisibilidad y el cuerpo se ilustra muy bien en la medicina. Cuando enfermamos no vemos la enfermedad, es el médico a través de los síntomas el que puede reconocerla y tratarla. El médico ve la epifaneia, pero cuando la enfermedad se manifiesta, en ese momento, asistimos a la parusía, por ejemplo un ataque epiléptico durante un reconocimiento médico es parusía. La parusía es la manifestación de la esencia de la cosa aquí y ahora. Para los cristianos, es al acontecimiento esperado al final de la historia, la Segunda Venida de Cristo a la tierra, cuando se manifiesta gloriosamente.


